Los Datos Legales que Tu Web Debe Mostrar
Este es el artículo menos emocionante que vamos a publicar y uno de los más útiles, porque los datos de abajo son baratos de añadir, incómodos si te pillan sin ellos, y faltan en un número llamativo de webs de pymes.
Nada de esto va de privacidad ni de cookies — esas son normas aparte. Esto va de identificar tu negocio ante quienes te compran.
Por qué existe
Las normas europeas de comercio electrónico y servicios exigen que quien ofrece bienes o servicios en internet sea identificable. El razonamiento es sencillo: un cliente debe poder saber con quién trata, dónde está ese negocio y cómo llegar a una persona, antes de entregar dinero.
Aplica más ampliamente de lo que se supone. No hace falta tener tienda. Una web de una página que anuncia un servicio de fontanería está ofreciendo un servicio, y la obligación de identificarse es la misma.
Qué debe mostrar una empresa española
La LSSI-CE fija esta lista:
- Nombre o denominación social y NIF.
- Domicilio en España.
- Datos de contacto, incluida una dirección de correo electrónico.
- Datos registrales — la inscripción en el Registro Mercantil con tomo, folio y hoja, cuando la sociedad esté inscrita.
- Colegio profesional, titulación y datos de autorización en profesiones reguladas.
- Información de precios, indicando si incluyen impuestos y gastos de envío.
Las personas autónomas tienen una obligación más ligera pero real: identificarse, su NIF y una vía de contacto.
Qué debe mostrar una empresa holandesa
- La denominación social, exactamente como figura en el Handelsregister — no solo el nombre comercial si difieren.
- El número de KVK. Es el que más se olvida y el más fácil de añadir.
- El número de IVA (btw-identificatienummer) si estás dado de alta. Ojo: los empresarios individuales tienen un btw-id distinto para uso público, separado del número ligado a su identidad personal — usa el público.
- Un domicilio físico. Una dirección real, no solo un apartado de correos.
- Datos de contacto, incluido un correo electrónico. Un formulario por sí solo no basta: tiene que existir una vía con respuesta directa.
- La forma jurídica, y si procede, que está en liquidación.
- Datos del organismo supervisor o colegio profesional, si la profesión está regulada.
Para una tienda, añade claridad de precios con IVA, gastos de envío, el proceso de pedido, el derecho de desistimiento del consumidor y cómo ejercerlo.
El solapamiento y la respuesta simple
Las listas difieren en el detalle y coinciden en el fondo: di quién eres, dónde estás y cómo te localizan. Si operas en los dos países, publica la suma de ambas. A nadie le han sancionado por ser demasiado identificable.
Dónde ponerlo
Dos sitios, y lleva diez minutos.
En el pie, en todas las páginas. Denominación, NIF o KVK, número de IVA, domicilio, correo, teléfono. Es con diferencia la ubicación más eficaz, porque cumple lo de "acceso fácil, directo y permanente" sin que nadie tenga que buscar.
En una página específica, enlazada desde ese pie, con la versión completa: forma jurídica, datos registrales, organismos supervisores y enlaces a tus condiciones, política de privacidad y política de cookies.
Dos errores a evitar. No pongas los datos solo en una imagen — un lector de pantalla no puede leerla, y quien quiera copiar tu NIF tampoco. Y no escondas el domicilio porque trabajas desde casa. Si eso te preocupa de verdad, la solución habitual es un servicio de domiciliación, barato y legítimo; omitirlo sin más no es una opción.
Los documentos que acompañan
Cosas distintas que suelen mezclarse:
- Condiciones generales — las reglas de tu relación comercial. No son legalmente obligatorias para todo negocio, pero solo aplican si el cliente pudo verlas antes de aceptar, así que el patrón es enlace en el pie más casilla al confirmar.
- Política de privacidad — obligatoria en cuanto tratas datos personales, y un formulario de contacto ya lo hace. Artículo aparte.
- Política de cookies — qué colocas y para qué. A menudo integrada en la de privacidad, lo cual está bien.
- Derecho de desistimiento — en ventas a consumidores, los 14 días y el formulario modelo.
Una revisión de cinco minutos
Abre tu propia web y comprueba:
- ¿Encuentras la denominación social completa sin ir a la página de contacto?
- ¿Se ve el NIF o el número de KVK en la página en la que estás ahora mismo?
- ¿Hay un correo electrónico real, no solo un formulario?
- ¿Aparece un domicilio?
- ¿Se llega a condiciones, privacidad y cookies con un clic desde el pie?
- ¿Puedes seleccionar y copiar el número de IVA, o está metido en una imagen?
Cada "no" son entre cinco y treinta minutos de trabajo.
Por qué molestarse, con honestidad
La sanción no es el motivo principal, aunque la obligación es real y las autoridades de consumo actúan ante denuncias.
El motivo mejor es que esta información es justo lo que busca un comprador prudente. Quien está a punto de mandarte unos miles de euros comprueba si eres una empresa registrada con domicilio real. Una web con NIF, dirección física y teléfono se lee como un negocio. Una web con solo un formulario se lee como un riesgo. Esos datos no cuestan nada y están haciendo trabajo comercial en silencio todos los días.
Esto es un resumen práctico, no asesoramiento legal. Los requisitos varían según la forma jurídica y el sector — consulta con tu gestor, la cámara de comercio o un abogado para tu caso.
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